sábado, 11 de junio de 2011

Mi Cartagena de Indias





Uno de los poemas mas representativos de mi ciudad es "A mis zapatos viejos" del poeta Cartagenero del siglo pasado Luis Carlos Lopez:



A mi ciudad nativa

Noble ciudad de mis abuelos:
nada como evocar, cruzando
callejuelas,

los tiempos de la cruz y de la
espada,

del ahumado candil y las
pajuelas...

Pues ya pasó, ciudad
amurallada,

tu edad de folletín…
Las carabelas
se fueron para siempre de tu
rada…

—¡Ya no viene el aceite en
botijuelas!

Fuiste heroica en los años
coloniales,

cuando tus hijos, águilas
caudales,

no eran una caterva de
vencejos.

Mas hoy, plena de rancio
desaliño,

bien puedes inspirar ese
cariño

que uno les tiene a sus zapatos
viejos...


Biografía

Luis Carlos López Escauriaza nació en Cartagena de Indias el 11 de junio de 1879, en una familia de comerciantes, distinguida pero de escasos recursos económicos. Estudió en escuelas locales hasta el Bachillerato, a los que añadió estudios de dibujo y pintura. Inició estudios de medicina que tuvo que abandonar con motivo de la Guerra de los Mil Días, Luego se dedicó al comercio, tuvo una activa carrera periodística, siendo fundador del periódico ''La Unión Comercial'', de fugaz existencia. Colaboró en diversas revistas como las literarias ''Líneas'' y ''Rojo y Azul'', así como en los periódicos ''La Juventud'' y ''La Patria''. Siempre estuvo vinculado a los ambientes literarios de su ciudad natal, donde formó parte de varias tertulias. Muchos de sus contemporáneos le decían "el Tuerto" por su ojo con el que decía no poder ver, porque era muy malo pues solo quería matarse quería sacarse su otro ojo aunque en realidad era simplemente estrábico. Falleció en su Cartagena el 30 de octubre de 1950. Su ciudad le dedicó un homenaje en la forma de un monumento que evoca su poema "A mi ciudad Nativa".
Publicó los siguientes libros de poesía: De mi Villorio (Madrid, 1908), Posturas Difíciles (Madrid, 1909), Por el Atajo (1920), Versos (1946). También parte del libro Varios a Varios (1910)en colaboración con Abraham López Penha y Manuel Cervera. Algunos de sus poemas: "A mi Ciudad Nativa", "Toque de Oración", "A un Bodegón", "Hongos de Riba", "Se murió Casimiro", "Canción Burguesa", "Campesina no Dejes", "Sepelio"...

Análisis literario: Perteneció a la generación centenarista del postmodernismo hispanoamericano al igual que Porfirio Barba Jacob, José Eustasio Rivera, Eduardo Castillo y Leopoldo de la Rosa. Su poesía suele clasificarse como parte de la reacción pos modernista, en la línea de reacción hacia la ironía sentimental y también tropical. Se trata de un poeta manifiestamente antirromántico, que no idealiza nada de cuanto toca, ni la mujer ni el amor, ni la patria. Por el contrario, Luis Carlos López se burla de sí mismo y de los demás. En sus escritos hay un melancólico tono de desilusión ante la vida, de mirar ante todo la fragilidad pasional del hombre. Escribe poemas sobre su natal Cartagena de Indias y siente simpatía por sus personas y cosas humildes: el cura, el juez, el barbero, el bollo limpio, la batea, su abuela, la tía, etc. Escribe también sobre la flora de su ciudad: el matarratón, la guanábana, el mango, entre otros. En su mundo plástico sobresalen los colores plata, ceniza, amarillo y pardo. Pero todo se contempla a través de la ironía, como sus descripciones perfectamente pictóricas de pueblos o de su misma ciudad, visto con un aire irónico de ilustración.

Utiliza formas metricas clásicas, sobre todo endecasílabos, formando frecuentemente soneto
s.